Category: Manejo Saludable del Estrés


Este artículo fue ya publicado hace varios años en mi sitio www.plenitudhumana.com, ahora lo comparto en este sitio donde pretendo dar asesorías y orientación a distancia. Espero les sea útil y puedan compartirme sugerencias y comentarios. Buscaré actualizarlo en breve. Gracias, Tere Aguirre

4o Congreso Internacional en Terapia Breve
Conferencia: “Trastornos de Pánico y Terapia Breve”

Lic. María Teresa Aguirre de Olmos
Puebla, Puebla, agosto del 2006

“Dentro del alma absolutamente libre de pensamientos y emociones ni un tigre encuentra espacio para clavar sus garras”
Chagdud Tulku Rinpoche

Para muchos un ataque de pánico es una de las experiencias más aterradorras que puedan recordar. Se presenta de súbito, inesperadamente, en cualquier lugar, de manera rápida y formas diversas, y lo único que creemos en ese momento por lo que estamos experimentando es que nos vamos a morir, volvernos locos, o perder el control. La sensación de peligro inminente es intensa.

Los ataques de pánicos son tan sorpresivos y atemorizantes que en el afán de encontrarles sentido se les confunde fácilmente con otros problemas, la sintomatología es tan fuerte que la mayoría de las personas lo asocian con un problema cardiaco o vascular cerebral.

La respuesta psicológica es aún más extrema, el sentido de irrealidad (un sentimiento vívido de que el mundo no es real) y la sensación de despersonalización (pérdida del sentido de la propia identidad, acompañado de un no reconocimiento del propio cuerpo) son dos de las más impactantes sensaciones que se experimentan. De acuerdo a recientes investigaciones, los intentos de suicidio en personas que sufren crisis de pánico repetitivos, son veinte veces más frecuentes que en la población general.

Lo paradógico es que la persona que experimenta todo esto es una persona aparententemente sana, que lleva una vida normal y que no entiende lo que le está pasando. El miedo a que se repita el episodio está presente de manera latente, ¿Y si…me vuelve a pasar?, ¿cómo evitar que vuelva a suceder?, ¿Y si….la próxima vez me pasa algo grave?, ¿Y si…realmente me muero?, ¿Y si…realmente me vuelvo loco?

El ataque de pánico es pues un cuadro de ansiedad episódica, intensa y de corta duración, se presenta abruptamente, acompañada de muchas manifestaciones somáticas, que alcanzan su intensidad máxima en los siguientes 10 minutos.

Después, intenta lentamente recuperar el aliento, la calma, en un clima de confusión y desorientación que puede llevarla al llanto o a la risa. Su cuerpo apenas si responde…

La persona no sabe que le pasó, tampoco puede creerlo y mucho menos puede explicarlo. De lo que está segura es que creyó que se moría; se siente completamente vulnerable, desprotegida, y empieza a cuestionarse si no se estará volviendo loca. A partir de ahora estará en estado de alerta constante, y evitará a cualquier costo que esa experiencia aterradora la vuelva a tomar por sorpresa…!

➤ De acuerdo al DSM IV los síntomas del ataque de pánico son los siguientes:

• Palpitaciones
• Sudoración
• Temblores
• Sensación de respiración corta y acelerada
• Dolor en el pecho o incomodidad
• Sensación de desmayo o de entrar en un estado de shock
• Náusea o malestar intestinal
• Sensación de mareo, inestabilidad, desmayo
• Miedo a perder el control o volverse loco
• Miedo a morir
• Frío, enfriamiento o rubores
• Sensaciones de hormigueo
• Despersonalización, sentimiento de irrealidad, desconectado de sí mismo

Puede presentarse como un episodio único en la vida de la persona, presentando al menos cuatro de los síntomas antes mencionados.

Sin embargo, hay ataques de pánico recurrentes, y cuando estos se presentan uno seguido de otro, dentro de un período de un mes, estamos hablando de desorden o trastorno de pánico.

Se pueden entonces tener algunos episodios esporádicos de ataque de pánico en la vida y no desarrollar el síndrome de desórden de pánico.

Posterior al primer ataque de pánico y sin saber exactamente que pasó, la necesidad de hacer una valoración médica para descartar un problema de orígen orgánico es indispensable. Esto hace que el diagnóstico de este primer episodio como “crisis o ataque de pánico” resulte tardío después de un sinnúmero de estudios y visitas a especialistas.

Durante todo este proceso la persona que experimentó un ataque de pánico queda con secuelas entre ellas la angustia, que restringen y limitan su vida . Hay un estado de suspenso constante que desgasta y agota.

Es decir, el que el ataque de pánico sea impredecible y no tenga causas fácilmente identificables, hace que la persona desarrolle el “miedo al miedo”, una de las características específicas de lo que es ya un desorden de pánico:

• Miedo de volver a experimentar otro ataque
• Preocupación por las consecuencias: perder el control, tener un ataque al corazón, volverse loco.
• Un cambio significativo en el comportamiento relacionado con los ataques.

Es importante mencionar para poder hacer un buen diagnóstico que el desorden de pánico no está causado por abuso de drogas, por medicamentos, o por cualquier otro desorden mental, como sería la psicosis, el desorden post-traumático, y la depresión.

Ahora bien, ante la sensación de vulnerabilidad extrema y la incapacidad de resolver y enfrentar el miedo, aparecen somatizaciones que, cada vez, se hacen más perturbadoras. Si las crisis de pánico reaparecen la persona experimenta una cuadro de ansiedad anticipatoria, lo que puede llevarla a desarrollar fobias.

De esta manera, el desorden de pánico puede convertirse en agorofobia, como respuesta a la necesidad de evitar cualquier cosa que pueda promover una nueva crisis. Esto produce cambios significativos de comportamiento en la persona, y altera sus relaciones familiares, sociales y laborales.

➤ Esta sensación de vulnerabilidad lleva a la persona a limitar poco a poco sus actividades:

• Deja de ir a lugares similares a donde se presento el evento, lo que lleva a limitar su vida a “lugares seguros”. El miedo la hace ser más selectiva, evita estar sola, prefiere entonces salir siempre acompañada y a lugares donde pueda salir rápido.
• Puede dejar de hacer cosas placenteras para evitar la posibilidad de que se presente nuevamente un episodio de pánico. Evita lugares donde haya multitudes como conciertos, o eventos deportivos, lugares encerrados como el cine o el teatro.
• Las posibilidades de moverse y salir a sus actividades cotidianas disminuyen, deja de manejar, de tomar autobuses o el metro.
• Esta conducta de evitación finalmente lleva a la persona a no salir a la calle, es entonces cuando el desorden de pánico se transforma en un trastorno de agorofobia.

La mayoría de las personas que rodean al que padece este trastorno no entiende lo que pasa, pueden incluso dudar de que lo que la persona reporta experimentar sea real. Esto genera mayor ansiedad en la persona que lo sufre, tensión en las relaciones y altera sobre todo la dinámica familiar.

¿Cuáles son las causas de los trastornos de pánico?

Las causas de este trastorno no están del todo claras, sin embargo los expertos se inclinan a pensar en una combinación de tres elementos:

• Factores hereditarios
• Desequilibrio químico-cerebral
• Estrés prolongado

Respecto a los dos primeros elementos cada vez se despejan más las incógnitas y en relación al tercero queda también claro las pérdidas y las situaciones de la vida que impactan y que dejan huella, terminan siendo generadoras de ansiedad. Sobre todo cuando estos eventos se presentan durante el desarrollo, en la infancia.

El trastorno de pánico es el trastorno de ansiedad que con más frecuencia se trata con fármacos, sin embargo no son la solución a largo plazo ya que no resuelven ni curan la ansiedad, y las probabilidades de que se presenten nuevamente un episodio de pánico entre seis meses y un año están presentes.

Una de las propuestas que los psicoterapeutas hacen para reforzar la resistencia a los ataques de pánico es aprender a manejar el estrés, mejorar la calidad de vida física y adoptar una actitud más tranquila y equilibrada ante los problemas cotidianos de la vida.

➤ Evolución de los trastornos de pánico

Se han hecho estudios que consideran que “la ansiedad de separación se manifiesta en la infancia en forma de fobia escolar y, en lugar de desaparecer en el transcurso del desarrollo, perdura en la vida adulta en forma de trastorno de pánico/agorofobia.

Estos cuadros clínicos presentan, sin embargo algunas diferencias importantes. En primer lugar el predominio de mujeres que se da en la agorofobia no se da en la fobia escolar. Y en segundo lugar, los ataques de pánico espontáneos que afectan a muchos agorofóbicos, no aparecen en los fóbicos escolares”. Sólo un 20 por ciento de las mujeres con trastornos de agorofobia, ha experimentado fobia escolar en la infancia.

Sin embargo, “los sujetos adultos aquejados de trastornos de ansiedad tienden a reflejar un historial de fobia escolar con mayor frecuencia que los adultos normales. Desde esta perspectiva, la fobia escolar (al menos una de cada 3 casos) puede ser un factor predictivo de los trastornos de ansiedad inespecíficos y de depresión en la vida adulta; es decir, el miedo se expresa de forma distinta ante los distintos estresores presentados en el desarrollo evolutivo”.

Para un análisis más profundo, la pregunta que se genera, por la controversia que se presenta en torno a esta categoría diagnóstica, ha sido si…¿a los ataques espontáneos de pánico hay que considerarlos como una forma intensa de ansiedad, que puede producirse en cualquier trastorno grave de ansiedad o si pertenece a algún tipo cualitativamente distinto? .

Es decir con:

• Diferente etiología
• Diferente epidemiología
• Distinta respuesta terapéutica

Dilucidar si los ataques de pánico son espontáneos o inducidos no es sencillo porque la forma en que se atribuye la causa es en forma retrospectiva y porque algunos ataques pueden ser provocados, si no por los estímulos externos, si por la representación mental de tales estímulos.

A favor del carácter diferenciado de los ataques de pánico está la constatación de que casi un 20 por ciento se producen por la noche, entre la una y media y las tres y media de la madrugada, arrancando al sujeto del sueño y sin estar necesariamente relacionados con pesadillas o sueños intensos.

El origen “biológico” (asociado a una vulnerabilidad genética de aparición precoz y con antecedentes de ansiedad de separación, en forma incluso de fobia escolar, en la infancia) de los ataques de pánico y que justifica el trastorno de pánico como una modalidad autónoma de trastorno de ansiedad, también ha encontrado cierto respaldo sobre algunos marcadores biológicos (especialmente las infusiones de lactato sódico), sobre algunas manifestaciones clínicas asociadas (el prolapso de la válvula mitral) y sobre las respuesta terapéutica a los antidepresivos.

Desde el ámbito de las conductas observadas, los grados patológicos de ansiedad generalizada habitualmente se manifiestan tras el comienzo de los ataques, pero no antes. Este hecho se opone a la tesis de que los ataques de pánico representan meramente una intensificación de la ansiedad generalizada previamente existente.

Desde la perspectiva de la respuesta terapéutica, y a favor de la respuesta biológica específica del trastorno de pánico, está el hecho de que un atidepresivo (la amipramina) puede bloquear los ataques de pánico espontáneos y también los inducidos Y que, sin embargo, los pacientes con ansiedad generalizada o con fobias específicas sin ataques de pánico no responden o lo hacen de manera muy pobre a este psicofármaco. No obstante, la especificidad terpéutica no es tal, ya que se pueden bloquear los ataques de pánico también con algunos ansiolíticos (el alprazolam) en dosis altas. Estos ataques responden precozmente al tratamiento cognitivo y al tratamiento de exposición en imaginación, aunque en este último se requiere aún más de investigaciones controladas.

Para poder entender mejor lo que es un trastorno de pánico es importante revisar más a fondo los trastornos de ansiedad.

TRASTORNOS DE ANSIEDAD

“La ansiedad es el enfrentamiento a la amenaza existencial, a la incertidumbre de estar vivos” Y quizá sea porque en lo más profundo de toda ansiedad se encuentra disfrazada la preocupación por la muerte y por sus incógnitas, quizá también por la angustia que implica el reto de vivir la vida plenamente.

➤La ansiedad en sí es un estado de aprensión inespecífico. Un sentimiento normal de miedo o preocupación pasajero. En el mundo moderno y en desarrollo, la ansiedad es considerada el trastorno más común, seguido de la depresión, el abuso del alcohol y las drogas. Este es un trastorno que siempre ha existido y que se ha incrementado en las últimas décadas. Se sabe que de cada cuatro personas que visitan al psiquiatra o al psicólogo, tres lo hacen por síntomas de ansiedad, y a menudo constituye la principal causa de los problemas físicos.

Se puede decir que en su origen la ansiedad es una reacción positiva y natural, que puede ser útil porque, al ser una señal de alerta emocional, permite al organismo poner en funcionamiento sus propios mecanismos para defenderse ante una amenaza o simplemente para afrontar una situación dificil.

Esta capacidad de respuesta extraordinaria es similar a la respuesta de tensión o estrés que se genera ante un estímulo que pone en estado de alerta al organismo para enfrentar o huir. El estrés también es considerado como un proceso de adaptación, como una reacción a la sobrecarga humana. Este proceso depende tanto de la presión emocional como de la capacidad de hacerle frente, y es lo que lleva a desarrollar una mayor capacidad de adaptación ante las condiciones vitales difíciles y estresantes.

El estrés puede ser positivo donde la tensión actúa como un elemento motivador o negativo (distress) donde la tensión actúa como un elemento desestabilizador ya que está relacionado con la anticipación de las consecuencias desagradables.

Sin embargo y a pesar de que generalmente nos referimos a él como algo negativo, el estrés es necesario en nuestras vidas, ya que cada célula de nuestro cuerpo requiere cierto nivel de tensión para mantenerse viva. Y como dice Selye, pionero en el estudio del estrés: “El estrés de estar vivo sólo desaparece con la muerte”.

Por eso es necesario aprender a desarrollar una mejor respuesta adaptativa al estrés ya que, si es negativo, puede ser causante de trastornos de ansiedad.

➤ Generalmente confundimos miedo, ansiedad y estrés, sin embargo, son diferentes :

• El miedo…. es la respuesta emocional inmediata del organismo, en la cual el cerebro activa una movilización psicológica intensa en busca de una solución, y se dirige a algo externo y concreto. En una emoción justificada, muy elemental, incluso más animal. Su intensidad suele ser proporcional al peligro que lo desencadena.

• La causa de la ansiedad es vaga, se presentan un conjunto de sensaciones difusas (aprensión, inseguridad) que impregnan el estado de ánimo. Estas sensaciones generan un sentimiento de incomodidad contínuo y permanente, que se interpreta como si algo estuviera por venir. La respuesta no es tan inmediata ni tan intensa, y su intensidad no es proporcionada como en el miedo, más bien es a veces desequilibrada, es decir mucha ansiedad sin razón alguna. Es una emoción más racional, más compleja y en definitiva más humana.

• A diferencia de la ansiedad el estrés está relacionado con situaciones estresantes concretas, cuyas características de acuerdo a algunos autores son:

- Los cambios en la vida (mudanza, nacimiento de un hijo cambio de trabajo).
- Las interrupciones de algo importante que finaliza bruscamente (ruptura de relaciones afectivas, jubilación).
- El conflicto generado por alteración del orden vital (ruina, desalojo).
- La indefensión que produce desconcierto ante la dificultad de usar los recursos propios lo cual genera también impotencia (enfermedad irreversible, catástrofe natural).

De acuerdo a Silvan S. Thomkins:

- Daño o pérdida (separación).
- La amenaza de un problema futuro (despido de empleados por cierre de la empresa).
- El desafío (tomar la decision de dejar una adicción).

Francisco Javier Labrador Encinas sugiere que son:

- Sucesos vitales intensos y extraordinarios (el propio matrimonio).
- Sucesos de la vida cotidiana (vivir cerca de un aeropuerto).
- Situaciones de tensión crónica mantenida (cuidar a una persona con discapacidad).

➤ En síntesis, el miedo puede acompañar la ansiedad y la falta de capacidad de adaptación a situaciones estresantes puede generar ansiedad.

Podemos considerar la ansiedad, entonces, como un sentimiento general de miedo y preocupación que prepara el cuerpo para la acción y cuyo objetivo es protegernos, empujarnos a buscar más protección, confort, bienestar y éxito.
El problema es que “las personas no sólo podemos temer exageradamente a amenazas verdaderas, sino que somos capaces de inventar nuestros propios enemigos, y hasta podemos considerar que cualquier cosa que nos rodea, en cierto modo, es peligrosa”

“Una de las formas más comunes de ansiedad es la ansiedad generalizada, se le ha llamado miedo existencial o miedo sin objeto, porque es un sentimiento cuya causa es tan difusa que parece no tener rostro”.

Algunos autores como Ayuso han considerado importante diferenciar el trastorno de ansiedad generalizada de los trastornos de pánico, respondiendo a la pregunta, hecha anteriormente, de si pertenecen a un tipo cualitativamente distinto de trastorno:

Trastorno de pánico Trastorno de ansiedad generalizada

- Alta prevalencia familiar - No alta prevalencia familiar
- Trasmisión genetica - No trasmisión genética
- Antecedentes frecuentes de fobia escolar - No antecedentes fobia
- Buena respuesta a los antidepresivos - Mala respuesta
- Mala respuesta a las benzondiazepinas - Buena respuesta
- Alta prevalencia de depression mayor - Menor prevalencia
- Asociación frecuente con fobias - menos frecuencia

¿En qué momento la ansiedad se convierte en un trastorno?

“La ansiedad sólo comienza a preocupar cuando se vuelve persistente y en lugar de ayudar estorba a la persona para avanzar y cumplir sus tareas” . Al ser persistente bloquea y desgasta, quitando fuerzas para tomar decisiones. El rendimiento de la persona se ve afectado. Se empieza a percibir una sensación de peligro inminente y una aprensión sin causa alguna, lo que la lleva a hacerse más perceptiva de lo que sucede a su alrededor (ruidos, por ejemplo).

Además de los síntomas psicológicos, se pueden presentar también algunas sensaciones físicas como: boca seca, dolor de estómago, gases intestinales, aumento de la motilidad intestinal, sensación de aprensión en el pecho, respiración corta, percepción de los latidos del corazón, deseos de orinar, sudoración, temblores, zumbidos, dolores de cabeza, mareos, sensación de una parte del cuerpo dormida, con hormigueo, dolores musculares en los hombros y la nuca, e insomnio.

Se desequilibra la homeostasis del organismo y se puede convertir en un agente debilitador del sistema immune. Pore so la ansiedad prolongada puede desencadenar problemas psicológicos graves, como abuso de alcohol o fármacos, trastornos sexuales, depression, y otros físicos, como úlcera gástrica, trastornos cardiovasculares, asma y problemas dermatológicos, por citar algunos cuantos.

La respuesta cognitiva al estado de ansiedad también es muy desagradable: preocupación, sensación de inseguridad, aprensión, sentimiento de inferioridad, incapacidad de tomar decisiones, incapacidad de concentrarse, confusión, desorientación y olvidos frecuentes.

➤ La ansiedad patológica puede manifestarse de tres formas diferentes:

• De una forma brusca y episódica, en forma de crisis (trastornos de pánico).
• De forma persistente y continua, sin crisis (trastorno de ansiedad generalizada).
• Tras un estrés identificable (trastorno por estrés post-traumático)

En otros casos puede ser experimentada cuando:

• El sujeto intenta controlar los síntomas (trastornos fóbicos)
• Se siente atrapado por ideas recurrentes y/o rituales (trastornos obsesivos compulsivos)

➤ El DSM IV clasifica los trastornos de ansiedad de la siguiente manera:

• Trastorno de pánico sin agorofobia
• Trastorno de pánico con agorofobia
• Agorofobia sin ataque de pánico
• Fobia específica
• Fobia social
• Trastorno obsesivo compulsivo
• Estrés postraumático
• Ansiedad generalizada
• Trastorno de ansiedad por enfermedad médica
• Trastorno de ansiedad inducido por sustancias
• Ansiedad inespecífica

¿Quienes son más suceptibles de experimentar ansiedad y ataques de pánico?

El trastorno de pánico se presenta con mayor frecuencia en las mujeres que en los hombre en una relación de 3 a 1, y aunque la edad de su inicio varía considerablemente, es más común que suceda por primera vez entre la adolescencia tardía y después de los 35 años de edad.

¿Cuáles son las características más comunes en las personas que sufren de ansiedad y de pánico?

• Seriedad
• Metódico, perfeccionista
• Meticuloso, detallista, preciso
• Buen carácter
• Sensación de presión sobre sí mismo: sufre de de-presión
• Sensación de desprotección
• Excesica preocupación por el mañana
• Pensamientos negativos
• Miedos en la infancia
• Uno de los padres fue autoritario o perfeccionista
• Necesidad de control
• Dificultad para expresar emociones, reservados
• Obsesivas en sus pensamientos
• Fácilmente impresionables

➤ Hacia una ecología de la mente

Cuando la ansiedad se convierte en un desorden o trastorno, la vida del que la padece ha sido alterada de tal manera que se pierde la capacidad de disfrutar la vida, aparece el miedo a vivir; el desgaste físico y emocional es tal que, más que a vivir, la gente aprende a sobrevivir.

Por esa y otras razones, se plantea la necesidad de hacer un cambio de conciencia para desarrollar una nueva actitud mental ecológica, para prevenir este tipo de trastornos e intervenir de manera efectiva en su solución.

Esto implica el reto de ver nuestra salud de manera integral y buscar altenativas que nos permitan rescatar y mantener el equilibrio y la armonía interna, tanto física, como mental y espiritualmente.

! Aprender a vivir y disfrutar plenamente los pequeños placeres que la vida cotiniana nos ofrece aqui y ahora!

➤Alternativas de Intervención:

Como mencionamos anteriormente, los trastornos de pánico si se tratan inmediatamente, generalmente es a través de fármacos, los cuales son muy efectivos en esta primera fase del tratamiento, sin embargo, es necesario enfatizar la necesidad de llevar a cabo un tratamiento psicoterapéutico que permita aprender a manejar la ansiedad.

Después de la crisis se recomiendan estrategias terapéuticas efectivas para resolver el impacto emocional y ayudar a la persona a recuperar su equilibrio y armonía interno, en un de tiempo breve.

De acuerdo a mi experiencia algunas de éstas son:

• La Terapia Cognitivo Conductual
• La Psicoterapia Ericksoniana
• La Terapia del Campo Mental
• La Terapia de Arte
• Estrategias de Programación Neurolinguística
• Apoyo de terapias alternativas como Flores de Bach
• Técnicas de relajación y meditación

➤ Estrategias de intervención:

Entre los objetivos importantes a considerar están:

• 1 Valorar la necesidad de tratamiento médico
• 2 Identificar qué produce el trastorno, tanto en el área intrapersonal como en la interpersonal, así como los factores externos.
• 3 Adquirir estrategias más efectivas para el manejo adecuado de los estresores (cognitivas, asertivas, conductuales).
• 4 Trabajar el autocuidado en las diferentes áreas de desarrollo: físico, psicológico, social y espiritual.
• 5 Aprender a establecer un mejor sentimiento de autocontrol, que sea más útil y saludable.
• 6 Desarrollar habilidades cognitivas, empezando por habilidades como: percepción clara y atención conciente, para hacer una interpretación correcta de las cosas y los hechos. Desterrar pensamientos ilógicos
• 7 Trabajar en mejorar el autoconcepto y la autoestima a través del autoconocimiento.
• 8 Rescate y utilización de recursos internos.
• 9 Manejo saludable del estrés.
• 10 Comunicación asertiva e inteligencia emocional (expresión saludable de sentimientos)
• 11 Trabajar con las creencias limitantes personales y familiares.
• 12 Informar sobre los efectos colaterales de los medicamentos.
• 13 Adquisición de herramientas específicas tanto para la solución de problemas para el mantenimiento del bienestar: Terapia del Campo Mental, ejercicios de visualización creativa (autohipnosis), Terapia de arte,”gimnasia cerebral”.
• 14 Aprender a relajarse, a meditar, hacer ejercicio físico de manera responsable y equilibrada.
• 15 Adquirir nuevos hábitos, para una alimentación sana, menos tóxica.
• 16 Adquirir habitos saludables de sueño.
• 17 Aprender a escuchar nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro espíritu. Estar más concientes.
• 18 Aprender a utilizar el pensamiento creativo para ser más flexibles y positivos.
• 19 Aprender a vivir el “aqui y ahora para encontrar el “sentido del momento”.
• 20 Aprender a disfrutar de los pequeños placeres de la vida.
• 21 Trabajar el !darse permiso de ser felices, porque se lo merecen!

Referencias Bibliográficas:

Con el objetivo de aprender a manejar saludablemente las situaciones estresantes considero importante y necesario hacer una reseña teórica como parte del proceso pedagógico de conocimiento y adaptación al estrés para una vida más plena.

El propósito vital de todo ser humano es generar vida y tratar de conservarla y disfrutarla. Es por eso que buscamos simpre desarrollarnos, crecer, estar en armonía y en equilibrio, relacionarnos saludablemente, encontrarle sentido a la vida, dejar huella y, finalmente, autotrascender.

Sin embargo la vida moderna con su ritmo acelerado y las demandas que nos impone  en diferentes áreas de nuestro desarrollo nos reta al manejo de situaciones cotidianas que generan  tensión crónica, ansiedad y malestar en general.  Y ese reto también nos demanda a desarrollar la capacidad de asimilar de manera sana las tensiones  y el desgaste cotidiano, es decir adaptarnos a la tensión o estrés de una manera sana como parte relevante de nuestra salud mental.

Sin esta capacidad de adaptación  nuestra autoestima, nuestras posibilidades de desarrollo personal  y nuestras relaciones con los demás se ven afectadas de manera significativa. Es por  eso que es necesario conocer a fondo el proceso de adaptación al estrés, para llevar una vida sana en todas las áreas de nuestra vida.

El estrés necesario para nuestro buen funcionamiento se convierte en distrés y no siempre estamos en condiciones de desarrollar la respuesta adaptativa hacia este estrés noscivo enfrentándolo generalmente de manera inadecuada y  muchas veces, reaccionamos cuando ya se presentan síntomas de enfermedad,  la mayoría de las veces graves,  como úlceras, disritmia cardiaca, dermatitis nerviosa, colon irritable, tensión muscular crónica, migraña, angustia, depresión y pánico.

La presentación de estos síntomas muchas de las veces incapacitan a la persona para llevar una vida plena y funcional, lo que genera más tensión e incide gravemente en sus relaciones familiares, laborales y en su desarrollo profesional.

El estrés noscivo o distrés se conoce como el principal generador del ausentismo laboral. lo que genera grandes pérdidas económicas en las empresas. Es también un ingrediente importante en la generación de adicciones, de accidentes laborales, tensiones familiares y actualmente se reporta que afecta el rendimiento escolar ya desde niveles preescolares.

Ante la necesidad de desarrollar una nueva “capacidad adaptativa” para una respuesta saludable ante situaciones estresantes, educar para prevenir y solucionar se hace indispensable para crear una nueva actitud hacia una “ecología de la mente y del espíritu” que favorezca la salud integral.

Para poderlo manejar  y comprender el papel que desempeña, necesitamos conocerlo y considerarlo desde  3  perspectivas (Ejes de la salud mental, Gastón de Mézerville, 2004, Ed. Trillas) :

  • El estrés de estar vivo
  • El síndrome general de adaptación
  • El estrés como reacción patológica

El estrés de estar vivo desempeña un papel muy importante ya que colabora en el mantenimiento de la vida en general y se basa en el hecho de que “cada célula, tejido, órgano. glándula o sistema del cuerpo experimenta, de continuo, una tensión básica que le permite mantener la vida” (G.de Mézerville, pag. 211).

Tan simple como que la presión o tensión  arterial dentro de los márgenes normales permite que la sangre circule por todo el cuerpo de manera adecuada, revitalizando tejidos y eliminando desechos producidos por el desgaste. Es así como este sistema aporta una respuesta específica de estrés-tensión que sirve para promover la vida en todo el cuerpo.

Podemos encontrar entonces en cualquier parte del cuerpo respuestas específicas de estrés las cuales regulan el funcionamiento continuo de todos los órganos, las glándulas y los sistemas vitales.

“Es en este sentido que la existencia de todo ser se caracteriza por experimentar contínuamente una tensión vital y un continuo desgaste que le permiten el maravilloso fenómeno de estar vivo” (Mézerville, pag. 211). Y el Dr. Selye pionero en el estudio del estrés afirma que  “nadie puede estar vivo sin experimentar algún grado de tensión vital, ya que el estrés en la vida solo desaparece con la muerte”.

Entonces, si “el estrés es un proceso fisiológico normal de estimulación y de respuesta indispensable para la vida y el funcionamiento de nuestro cerebro y nuestros órganos en general, y si toda actividad física o psiquica es teóricamente factor de estrés” (Dr Bensabat y Selye, Estrés: Grandes especialistas responden) es gracias al estrés que es ser humano puede adaptarse y progresar (Dr. Bensabat).

A esto lo llamamos estrés vital de tipo general para el buen funcionamiento en condiciones normales.

El síndrome general de adaptación se genera a partir de poner en práctica los mecanismos de adaptación y sólo está activo e interviene cuando la situación es nueva, imprevista o amenazante. Esta capacidad de adaptación ha sido desarrollada por el cuerpo a lo largo de su evolución milenaria y es un mecanismo de respuesta que activa el sistema nervioso autónomo con el fin de desencadenar una reacción para enfrentar-combatir, huir o escapar.

Esta reacción de emergencia se manifiesta biológicamente, a través de la estimulación del sistema simpático, produciendo hormonas que elevan el ritmo cardiaco y  la presión sanguínea, aumenta la transpiración de la piel, el nivel de azúcar y se liberan grasas. Toda esta respuesta pretende proporcionar al organismo la energía necesaria para defenderse, lograr la supervivencia y para adaptarse a condiciones nuevas de vida

Para entender mejor el síndrome general de adaptación conviene revisar la propuesta de Selye de que los seres vivos reaccionamos al estrés físico o psicológico en 3 etapas:

Etapa 1: Reacción de ALARMA, donde hay un reconocimiento de que se debe enfrentar el peligro físico  o psicológico. Esto acrecienta la reacción emocional, nos hace ser más sensibles y estar más alertas. Se producen cambios fisiológicos que generan la necesidad de movilizar nuestros recursos para confrontar y de esta manera recuperar el autocontrol.

Si ninguno de estos mecanismos reducen el estrés se pasa entonces a la siguiente etapa de adaptación.

Etapa 2: de RESISTENCIA, aquí se manifiestan, entre otros, síntomas psicosomáticos diversos y también otros signos. Entonces se intensifica el uso de técnicas directas y defensivas para la confrontación.  Es una etapa crítica porque  pueden generarse enfermedades. La necesidad de utilizar estrategias más efectivas se hace urgente.

Si las medidas tomadas no funcionan, se llega a la tercera y última etapa.

Etapa 3: de AGOTAMIENTO, aquí la persona utiliza sus mecanismos de defensa de manera cada vez más deficiente, en un intento desesperado por recuperar el control del estrés. Si no se tiene éxito, puede presentarse daño físico o psicológico irreparables, puede incluso ocurrir la muerte.

“La descripción de este proceso mendiante el cual nos adaptamos a las exigencies de la vida, lleva a Hans Selye a la conclusión de que el estrés se puede medir por la intensidad de las manifestaciones del síndrome general de adaptación, y gracias a éste nuestros diversos órganos, las glándulas endócrinas y el sistema nervioso nos ayudan a adaptarnos a las modificaciones que se producen en el interior y el exterior de nuestro cuerpo (Selye, “El estrés de la vida)”.-

Este proceso permanente de adaptación a las circunstancias en las que nos toca vivir hacen que le vayamos encontrando el sentido a la vida. Porque el secreto de la felicidad radica en esta adaptación favorable, en esta capacidad de responder al reto de vivir en condiciones constantemente cambiantes y no siempre favorables.

Como las condiciones cambiantes de nuestro medio ambiente no siempre son favorables, y la adaptación con frecuencia es mala o excesiva, es necesario ahora comprender el estrés desde sus consecuencia h s negativas  e incluso patológicas, o, por el contrario, positivas.

“ El mismo estrés  que hace enfermar a una persona puede constituir una experiencia vigorizante para otra” (Selye, 1956).

La experiencia del estrés positivo y negativo: La experiencia del estrés es personal, por lo tanto tiene una carga especialmente subjetiva. Cada persona lo experimenta de manera diferente, la misma experiencia puede ser para una persona una experiencia vigorizante y a otra puede enfermarla.

Hablamos de “estrés positivo” o eutrés cuando las respuestas del organismo se hacen en armonía, con naturalidad y sin consecuencias desagradables pues se adaptan bien a las capacidades físicas y psicológicas de la persona. Por el contrario, cuando las respuestas exigidas por una demanda intensa y prolongada, agradable o desagradable, resultan excesivas y superan las capacidades de resistencia y adaptación del organismo, nos estaremos refiriendo a un estrés negativo o distrés, relacionado con el concepto que en inglés significa angustia: distress. (Bensabat y Selye 1984).

Entonces, en lugar de luchar contra el estrés o tratar de eliminarlo, es mejor aprender a manejar las respuestas que damos ante las situaciones estresantes, promoviendo pensamientos y conductas saludables para aprovechar el estrés positivo y, así, vivir nuestras vidas de una manera más entusiasta, relajada, productiva; buscando también nuestro propio bienestar saludable aprendiendo a prevenir y a manejar los efectos negativos del estrés.

Vicktor Frankl dice que “no es la falta de tensión sino más bien la tensión positiva la que le da Sentido a la Vida”.

Para prevenir los efectos del estrés negativo hay que adquirir hábitos de vida saludables, como hacer ejercicio, llevar una alimentación sana, dormir suficiente, evitar el consumo de cigarro, reducir el consumo de alcohol, estar más concientes de las sensaciones y emociones: escuchar nuestro cuerpo.

Necesitamos también tomar conciencia de nuestra participación en la generación del estrés noscivo, es decir  mi grado de complicidad. Para esto es necesario cambiar nuestras percepciones, que nos llevan a suposiciones o creencias limitantes acerca del trabajo, el éxito, las relaciones en general y la felicidad. Se requiere entonces un cambio de actitud ya que, de acuerdo a nuestra actitud ante lo que la vida nos presenta, “sufrir puede ser opcional”

¿Cuánto cuesta el estrés negativo?

En el area laboral el impacto  es muy fuerte; el periódico New York Times comentó, en septiembre del 2004,  que  a Estados Unidos le cuesta más de 300 millones de dólares anuales en atención médica, horas de trabajo perdidas, y los costos de inversion en programas de reducción de estrés para serenar a los empleados y mantener la alta producción.

En Europa también se siente el impacto del estrés y de las exigencies laborales en constante aumento. En ambos casos se reporta  que, aunado a la “falta de tiempo personal”,  estos factores llevan al aumento de ausentismo, el riesgo de enfermedades cardiacas y otros problemas relacionados la presión arterial alta .

En grandes ciudades, como la ciudad de México, el ritmo de vida es cotidianamente estresante. Debido a la sobrepoblación se padecen problemas de tránsito, inseguridad, asaltos, secuestros, la necesidad de moverse a grandes distancias, la presión de tiempo, y si a todo eso se añade que un gran segmento de la población carece de empleo bien remunerado, podemos entender por qué hay gente que se siente frustrada, con miedo, cansada, desanimada, enojada, agresiva, triste, deprimida y angustiada. Y aunque muchas personas logran desarrollar una gran capacidad de adaptación al estrés, en otros casos, no,  y el estrés entonces se vuelve patológico.

Aprender a manejar estas situaciones estresantes y traumáticas de manera saludable requiere del conocimiento y el entrenamiento en técnicas prácticas, accesibles a todos.

La Hipnosis Natural Ericksoniana, la Terapia de Arte y la Terapia del Campo Mental, del Dr. Callahan son  respuestas efectivas y creativas a estas necesidades.

Esquema lineal TCM ppt

clickear para abrir el archivo y seguir los pasos de aplicación de la técnica

La fórmula para el manejo del estrés, la ansiedad y fobias es: o,b,c,

Golpearse suavemente debajo del ojo, debajo del brazo y el punto de clavícula derecha(para evitar confusión con el punto sensible que se encuentra del lado izquierdo).

Una aclaración importante, después del uso de cada desbloqueador para trabajar las inversiones hay que repetir la fórmula básica dada anteriormente.

Cualquier duda, escríbame a teresaguirre@dehiscencia.com

 2.- Inversión profunda : bn ó DN

“Es aquella que afecta a la gente que quiere cambiar pero que cree que su problema es insuperable o que constituye una parte demasiado importante”.

La persona expresa su deseo sincero para enfrentar el problema e intenta eliminarlo pero…de manera inconsciente se aferra a la creencia de que “me es imposible superar este problema”.

Qué falta? Confianza y la capacidad de visualizar la propia vida sin el problema, esto lleva a que lo perpetúen.

Reflexiones personales: Desde mi punto de vista estamos ante un problema ubicado en el nivel de habilidades y estrategias dentro de los niveles neurológicos, hay que descubrir qué hace falta.

En relación a la incapacidad de visualizar el problema ya resuelto, no puede ver porque… ¿está metida en el problema o porque lo ve todo negro?, se sugiere checar submodalidades y preferencias sensoriales-visual, auditivo o kinestésico- desde PNL.

Hay que trabajar también la recuperación de recursos internos y el fortalecimiento del Yo para recuperar confianza básica y capacidad de sostenerse a si mismo- autoapoyo. Trabajar desde lo corporal el arraigo.

¿Cómo descubrir la inversión Profunda?

Analiza cuál de las siguientes afirmaciones define con precisión el problema que quieres tratar:

_____Superaré este problema

_____Seguiré teniendo este problema

Si tu respuesta ha sido “seguiré teniendo este problema” puede que estés experimentando una inversión profunda, lo que significa que a nivel muy profundo te sientes y crees incapaz de superar tu problema.

“Para ayudarte a cambiar esta creencia debes potenciar tu orgullo y tu confianza en ti mismo”.

Tratamiento de las inversiones profundas:

Mientras piensas en la situación en la que se da tu problema golpéate suavemente encima del labio superior, justo debajo de la nariz (bn o DN) mientras repites tres veces “Me acepto a mi mismo aunque todavía crea o sienta que nunca consiga superar este problema”

Revisa el dibujo de localización de puntos mostrado en el artículo sobre inversion es psicológicas


Algunas sugerencias de intervenciones terapéuticas para complementar el tratamiento de la inversión profunda:

  • Entrenar a la persona a que haga visualizaciones a futuro donde se vea ya con el problema resuelto
  • Trabajo de conciencia corporal
  • Trabajar desde lo corporal el autoapoyo y desplazamiento
  • Ejercicio “Estado presente-estado deseado” PNL
  • Ejercicio “Círculo de la excelencia” PNL
  • Ejercicio “Utilización de metáforas y niveles neurológicos” PNL
  • Ejercicio “Tris-tras” PNL
  • Con terapia de arte expresión de sentimientos (dibuja cómo te sientes ahora ) y búsqueda de soluciones (¿cómo te sentirías con el problema resuelto?)
  • Ejercicios para integración  y fortalecimiento del Yo
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